No existe una edad determinada, cada persona tiene unas características diferentes por lo que hay gente que empieza desde muy joven precisamente para prevenir y embellecer el rostro.
En el caso de las arrugas del entrecejo, la frente y patas de gallo el mejor momento para empezar es cuando comienzan a marcarse en estático.
Para que su efecto sea óptimo, deberemos de realizar el tratamiento de 2 a 3 veces al año, en función de nuestro metabolismo y de nuestra fuerza muscular. La idea no es dejar de gesticular (efecto que tenemos el primer mes), sino prevenir el envejecimiento y suavizar las arrugas del tercio superior.